Llamado así a aquello responsable de las debilidades y los miedos del mundo. Se le llama Lucifer, el demonio, la oscuridad y se le atribuye la estulticia, el odio, la soledad y tal vez, solo tal vez el miedo; se dice que es culpa de dioses, demonios, monstruos y otra clase de cosas que solo sincretizan la oscuridad del alma. No creo en el mal, ni en demonios; creo en las personas las cuales pueden ser a veces más crueles y despiadadas que cualquier monstruo o demonio.

Pero también creo a pesar de todo; en la esperanza, el bien y la vida cosas que solo se reflejan en los ojos de aquellos que se ven en cara a cara con el mal y lo rechazan, por ello no cuestiono a las personas, ni a sus dioses, ni a sus demonios; solo cuestiono la manera en la cual rechazamos las cosas buenas por aquello que es malo y sin sentido;  además de la manera de luchar contra el mal y la ridícula manera de pensar que hay que hacer guerra por la paz. Confió en los cambios y siempre seguiré creyendo en las personas.

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