En medio de una de mis tantas e inevitables lagunas mentales tuve q salir de mi pequeño agujero para refrescar mi mente, a cada paso que daba para salir, una fría brisa que se paseaba por la entrada acariciaba mi rostro aquella brisa tan nostálgica como un invierno lejano trajo recuerdos olvidados a mi mente, al lograr salir abrí mis ojos para ver ese irreverente sol que se asoma cuando rara vez salgo para mostrarme presumidamente sus rayos que a pesar que me molestan al reflejarse en mis ojos me traen recuerdos de mi infancia pero por alguna razón hoy solo quedaba el recuerdo de sus irreverentes rayos pero a pesar de ello me quede allí observando fijamente el cielo oscuro, de repente sentí en mi cara una sensación fría que me llevaba al momento en el que vi por primera vez el mar para cuando me di cuenta mi cuerpo estaba empapado y con cada gota que me recorría un montón de recuerdos eran arrastrados con ellas, algunas escurrían por mi nariz pero al encontrarse con la punta caían sin retorno alguno, por un momento desee que no siguieran cayendo así que tome con mis manos un poco de ellas pero lo poco que conseguí parecía sin importancia, una briza tan fría y húmeda como si se acercara el invierno recorrió mi cuerpo, cerré mis ojos y por un momento sentí miedo de olvidar aquellos recuerdos tan preciados para cuando abrí mis ojos esa lluvia de recuerdos había cesado pero mi cuerpo seguía empapado de aquellos preciados recuerdos y solo desee no volver a olvidar jamás.

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