Una encuesta reciente ha demostrado que tanto hombres como mujeres les divierte la desgracia de otras personas. No es divertido que a uno mismo le pasen las cosas malas… es más cómico que le pasen a otras personas, y no se puede decir: “no me burlo de la desgracia de otras personas” porque si, lo hacen. Tu también admite que si… porque no es malo; lo hacemos todos. ¡Increíble!


Anuncios